lunes, 16 de enero de 2012

Impaciente...

Ultimamente estoy obsesionada. Obsesionada con las mujeres embarazadas, los niños que veo por la calle. Veo un niño y me imagino con un niño, una niña... quiero tener un hijo con tantas ganas que casi me resulta doloroso.

Él claramente no está por la labor. Sigue comprando preservativos y sigue usándolos y cuando no los usa porque él sabe que no hay riesgo se retira a tiempo. Es normal. No sé qué entendió cuando hablamos, supongo que entendió que voy a esperar a que vayamos a su ritmo, no sé. Tengo que hablar con él de nuevo. Cada vez estoy más convencida de que le tengo que decir verdaderamenet lo que quiero. Ahora estoy otra vez obsesionada con el plan B. La inseminación artificial. Pero, ¿cómo decírselo? Tengo muchas conversaciones ficticias en mi cabeza y sólo oírme a mí misma veo la locura que es. Además, no sé si arriesgo perderle por cabezota e impaciente...

Si le intento convencer de hacerlo juntos, con tacto, con argumentos sólidos, estaré empezando la casa por el tejado, y tal y cómo es él no va a querer. No me veo diciéndole que entonces lo dejamos, porque además es que eso sería una opción muy egoista. Pero, ¿acaso este no es un tema en el que hay que serlo? Tengo que pensar en mí, si no, veo que en dos años seguimos así y yo estaré más que arrepentida. Además de tener 40 tacos, claro. Mira su compañera ... han estado un año intentándolo y casi abandonan!!

Entonces la segunda opción es el ultimatum (cuánto odio esa palabra). De este modo, tengo que reconocer que espero que haga que decida él empezar la casa por el tejado. Además quedarse embarazada no es tan fácil y mientas tanto vamos avanzando en el resto y al final seguro que estamos viviendo juntos antes de conseguirlo, con lo cual habremos hecho las cosas como "debe de ser". Si ocurre antes pues estará tan encantado y tan motivado que lo demás vendrá solo. Pero si su respuesta es no, ahí lo tengo clarísimo... IAD.

Qué hacer... las chicas tienen razón y tengo que pensar en mí, hablarlo con él con toda sinceridad..

A la vuelta de Lisboa hablar con él... es que si no, nos dan las uvas .. y no me refiero al refrán sino a literalmente el pasará un año y seguimos en las mismas.

En fin, si algún día mi chiquitín lee esto espero que no piense que su mamá es una bruja. Lo hago todo por él. Para mí, chiquitín, eres ya un proyecto y tienes que saber todo lo que pasó por mi cabeza mientras te crée.

Voy a hacerme la comida de mañana a ver si me distraigo.
Chau!!

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