¡Buenos días chiquitina! Que rollete de lluvia en Madrid. No ha parado de llover toda la noche… con lo bueno que hizo el finde!!
Hoy empiezo (más vale tarde que nunca) unas clases de pilates para embarazadas. Hay una compi en la oficina que también está preñi y hemos conseguido que nos hagan un grupo en un gimnasio muy cerquita de la ofi. Yo no he hecho pilates en mi vida! Pero afortunadamente ella tampoco con lo cual ya le hemos dicho a la profe que somos principiantes, nivel -1. Por un lado me apetece porque tengo que mover el esqueleto, sobre todo porque últimamente la climatología no me deja ni siquiera ir a caminar, bien por frío bien por lluvia, por viento… en fin.
Por otro no me apetece nada porque eso del pilates no me ha convencido nunca, mira que ha causado furor, pero no, nunca me dio por ahí y ahora menos, pero ahora me veo un poco más obligada. Mi intención desde el principio fue nadar pero es que no tengo un sitio bueno cerca de casa y en invierno es mortal eso de salir toda mojada, secarse, vestirse y salir a la calle, de noche, el pelo mojado .. quita quita. Sé que debería, y todavía estoy repitiendo casi a diario que debo de hacerlo… pero bueno, empecemos hoy con pilates para preñis y a ver qué tal.
¡Mañana os cuento!
Por otro lado, la tripa va creciendo y ya voy notando de manera más consciente y más regular los movimientos de mi peque. Anoche de repente una zona de mi tripa, la parte más baja y a la izquierda, se puso dura y notaba un ligero abultamiento con respecto al resto. Le dije a mi chico que creía que era la cabeza, coincide con que un ratito antes había notado un movimiento como patadita en la zona del ombligo, así que me da que mi peque se había girao hacia abajo y estaba apoyando su cabecita ahí donde yo notaba el bultito… quizá no, y son imaginaciones mías, obviamente mi chico a ojos vista no veía el “abultamiento” aunque con la mano sí que reconoció que ahí algo había… A mí me parece emocionantísimo.
¡¡Feliz martes a todas!!