martes, 1 de abril de 2014

La peque no quiere gatear...

Estos últimos días me ronda una duda … ¿es bueno que los bebés gateen? He leído de todo y la conclusión es que sí que es bueno – para su desarrollo motriz, etc – pero si no lo hacen no pasa nada.

Ciruelilla ha seguido todas las etapas de su desarrollo como un libro, incluso a mí me parecía precoz en muchos sentidos. Desde bebé su posición favorita siempre fue la vertical. No le gusta que la “acunen” en brazos, prefiere estar tiesa como una vela. Mantuvo la cabeza erguida muy pronto, aprendió a girarse también pronto – o en su debido momento pero a mí me parecía que desde muy prontito lo intentaba y lo consiguió. Se tiró mucho tiempo dándose la vuelta y poniéndose bocabajo y sin saber volver a girarse para recolocarse bocarriba, pero lo intentaba e intentaba y lo consiguió. En la guardería me comentaron desde el principio que intentaba desplazarse y consiguió desplazarse sobre su tripa pero hacia atrás… y en seguida también aprendió a mantenerse sentada sola. Ahora bien… desde que sabe mantenerse sentadita sola ha cogido la costumbre de querer estar sentada. Ahora cuando la tumbo, salvo si está muy muy cansada, enseguida protesta para que la sentemos. Y cuando la tumbo y no tiene ganas no hace ni el más mínimo esfuerzo por darse la vuelta. Cuando sí se da la vuelta se queda bocabajo y empieza a darse la vuelta lo que hace que a veces se desplace haciendo la croqueta y termine en la otra punta de la alfombra de juegos, pero sin haber “gateado” lo más mínimo. Si se enfada se impulsa pero hacia atrás y no hay manera de que avance reptando o gateando hacia delante. Le colocan en la guarde – y yo en casa – objetos lejos de su alcance a ver si le pueden las ganas de cogerlo.. pero nada! Se enfada, lloriquea, pero no se mueve.

Cuando la cogemos por debajo de los sobaquillos a la altura del suelo para que se ponga “de pie” es decir estirada a ver si hace un poco de fuerza con las piernas, las levanta poniéndolas horizontales al suelo como para que la bajes y la sientes.

Muchos me dicen que no pasa nada, que hay bebés que no gatean, pero a mí me parece importante que sí que lo haga – aunque sé que si algún día lo hace me arrepentiré porque con lo bien que está quietecita mientras yo hago cosas .. jaja… si gateara tendría que estar con mil ojos (más) pendiente de que no se meta debajo de una mesa o en el rincón de los enchufes….

En fin, que no es que me preocupe pero me haría ilusión.

¿y vuestros hijos? Gatearon?

¡¡Feliz martes!!